La UANL organizó un homenaje a Carlos Monsiváis (qepd) en la Feria del Libro de Monterrey 2010. Fue encantador escuchar a cuatro escritores y periodistas hablar sobre sus anécdotas con Monsi. Había mucho que compartir, pero por las típicas cuestiones de espacio en el periódico se publicó algo muy breve. Aquí va:
Monterrey, México (11 octubre 2010).- A casi cuatro meses de su muerte física, Carlos Monsiváis concentró su talento y humor en la FIL Monterrey 2010 a través de las anécdotas que cuatro amigos regios guardan cariñosamente de él y que compartieron anoche con seguidores del escritor.También a través de la publicación Las Vicisitudes de un Birrete, un volumen con las memorias de la presencia de Monsiváis en la UANL.
En el homenaje organizado por la Máxima Casa de Estudios de Nuevo León, los periodistas Ximena Peredo, Abraham Nuncio y Sanjuana Martínez; junto con el escritor Joaquín Hurtado, recordaron al Monsiváis bromista, radical y posmoderno.También al crítico interesado en los chismes de Monterrey y que con sus textos originaba tempestades; al mago del lenguaje y comunicador de ideas que solía provocar incomodidades al poder; al defensor de los derechos de las minorías, de los animales, impulsor de la laicidad y al conocedor del Antiguo y Nuevo Testamento.Fue notorio que el sentimiento se apoderó de los cuatro ponentes. En el caso de Nuncio, hasta las lágrimas."Quizá una de las limitantes de Carlos fue el haberse prodigado tanto en términos periodísticos y no haberse concentrado en otras cosas (literarias)", señaló Nuncio antes de dejar inconcluso, por la emoción, su discurso.Al analizar algunas publicaciones de Monsiváis en EL NORTE, Peredo destacó el humanismo del autor de Días de Guardar."Aunque seco, desfachatado e irónico, Monsiváis fue un hombre de una sensibilidad poderosa", expresó.Con su estilo irreverente, Hurtado, también activista, contó su primer encuentro con el escritor en la Ciudad de México, cuando preocupado por los derechos de las personas que viven con vih y de las prostitutas, logró hacer contacto con el escritor."Le dije, 'Monsiváis, ¿cuánto nos vas a cobrar?. Se me quedó viendo y me dijo: 'yo no cobro'', pero la verdad es que sí cobraba, y mucho", dijo Hurtado.Finalmente, Sanjuana Martínez relató su cercanía surgida en la revista Proceso, en donde Monsiváis convivía con otros periodistas de la talla de Julio Scherer, Gabriel García Márquez, Elena Poniatowska."Elena dijo en su momento, cuando murió Monsiváis, 'Monsi, ¿qué vamos a hacer sin ti? Yo añado. Añorarte, sufrir tu ausencia".
Monterrey, México (11 octubre 2010).- A casi cuatro meses de su muerte física, Carlos Monsiváis concentró su talento y humor en la FIL Monterrey 2010 a través de las anécdotas que cuatro amigos regios guardan cariñosamente de él y que compartieron anoche con seguidores del escritor.También a través de la publicación Las Vicisitudes de un Birrete, un volumen con las memorias de la presencia de Monsiváis en la UANL.
En el homenaje organizado por la Máxima Casa de Estudios de Nuevo León, los periodistas Ximena Peredo, Abraham Nuncio y Sanjuana Martínez; junto con el escritor Joaquín Hurtado, recordaron al Monsiváis bromista, radical y posmoderno.También al crítico interesado en los chismes de Monterrey y que con sus textos originaba tempestades; al mago del lenguaje y comunicador de ideas que solía provocar incomodidades al poder; al defensor de los derechos de las minorías, de los animales, impulsor de la laicidad y al conocedor del Antiguo y Nuevo Testamento.Fue notorio que el sentimiento se apoderó de los cuatro ponentes. En el caso de Nuncio, hasta las lágrimas."Quizá una de las limitantes de Carlos fue el haberse prodigado tanto en términos periodísticos y no haberse concentrado en otras cosas (literarias)", señaló Nuncio antes de dejar inconcluso, por la emoción, su discurso.Al analizar algunas publicaciones de Monsiváis en EL NORTE, Peredo destacó el humanismo del autor de Días de Guardar."Aunque seco, desfachatado e irónico, Monsiváis fue un hombre de una sensibilidad poderosa", expresó.Con su estilo irreverente, Hurtado, también activista, contó su primer encuentro con el escritor en la Ciudad de México, cuando preocupado por los derechos de las personas que viven con vih y de las prostitutas, logró hacer contacto con el escritor."Le dije, 'Monsiváis, ¿cuánto nos vas a cobrar?. Se me quedó viendo y me dijo: 'yo no cobro'', pero la verdad es que sí cobraba, y mucho", dijo Hurtado.Finalmente, Sanjuana Martínez relató su cercanía surgida en la revista Proceso, en donde Monsiváis convivía con otros periodistas de la talla de Julio Scherer, Gabriel García Márquez, Elena Poniatowska."Elena dijo en su momento, cuando murió Monsiváis, 'Monsi, ¿qué vamos a hacer sin ti? Yo añado. Añorarte, sufrir tu ausencia".
Comentarios
Publicar un comentario